Entiendo la socialización como un proceso, en el cual las personas incorporan normas, roles, valores,
actitudes y creencias, a partir del contexto socio-histórico y cultural en el que se
encuentran insertos a través de diversos agentes, tales
como la familia, el grupo de iguales, los medios de comunicación, entre otras, tanto las personas, como las instituciones se encargan de que la interiorización de la estructura social sea efectiva.
¿Por qué hablo de Socialización? y ¿qué tiene que ver eso con crecer odiando nuestro pelo?
Es el comienzo de todo, cuando nos paramos a ver detenidamente como fue nuestra infancia y juventud, nuestras amistades y familiares, cómo eran nuestros/as profesores/as, quienes protagonizaban nuestras series favoritas y cómo eran nuestros juguetes más preciados... Entonces aprendemos a ver el mundo que nos rodea y que posición hemos ocupado en el mismo.
Al igual que Bandura (1982), considero que la mayor parte de las conductas de los
seres humanos son aprendidas básicamente a través de procesos sociales, concretamente a
través de procesos de observación e imitación dentro de una dinámica de interacción social. Este autor dijo que “los niños no hacen lo que los adultos les dicen que hagan, sino más bien
lo que les ven hacer”. Crecemos asimilando modelos culturales, aprendiendo por imitación, observando a las personas más cercanas y haciendo de ellas un ejemplo al que seguir.
En esta era tecnológica, la socialización terciaria ha cobrado mucho protagonismo, los medios de comunicación son esenciales para conducir nuestro comportamiento, desde niña hasta la actualidad, lo que he aprendido y lo que siguen transmitiendo a mis conocidas más pequeñas, mis adorables sobrinas ( 7 y 11 años), es un canon de belleza determinado que nada tiene que ver con una mujer real, o que está muy alejado de representar a una mujer negra.
Mis muñecas, las princesas de las películas de Disney, la protagonistas de las telenovelas, en ningunas de ellas estaba representada, puesto que todas eran blancas, delgadas, ojos claros y pelo largo y liso, pero ahí no acaba todo, las mujeres de mi entorno a pesar de tener el pelo rizado, siempre lo llevaban liso, también están las modelos como (Naomi Campbell), cantantes como (Beyoncé,..) y series de TV como (El príncipe de bel air)... buscas personas negras como referente y encuentras que ellas también corresponden con al prototipo social perfecto.
Supongo que aunque en ese momento no lo supiera, cuando cumplí los 11 años edad tenía mis razones para querer alisar mi cabello, razones para odiar mi pelo, para querer parecerme más a ellas.
En la actualidad las cosas han cambiado muy poco, sobre todo si vives en un país europeo, como España, en la televisión no hay programas dirigidos por mujeres negras (excepto uno muy antiguo, dirigido para niñas/os Lucrecia), y la participación en películas, series, o video-clip musicales en ocasiones son estereotipadas o denigrantes. No obstante actualmente ha crecido el numero de youtubers y bloggeras (FrizzyDesi, Pelo Bueno, Afro power, Doralys Brito...) que dan consejos y pautas de como cuidar y peinar el pelo afro y rizado, al igual que mujeres negras en las grandes pantallas como Lupita Nyongo, incluso series como Black-ish, empire o insecure, empiezan a darnos un mensaje diferente de lo que es ser negra/o y pistas de como aceptarnos tal y como somos.
Parece un movimiento guiado por modas, pero de igual manera es positivo para una socialización sana de las nuevas generaciones negras, para que las niñas puedan ver que son bellas tal y como son, no tienen que "arreglar su cabello", poner extensiones o pelucas para que sea largo y pintarlo de un color más claro para parecer una mujer europea*, es bueno para que puedan normalizar que el cuidado de su cabello no es complicado, es simplemente diferente.
*(OJO: no es malo realizar todo esto, si de forma consciente es lo que quieres y decides hacer).














